Mis pantalones vaqueros aún huelen. No quiero lavarlos, no quiero llenarlos del olor ax suavizante, ahora mismo están perfectos.
Perfectos para meter mi cara en ellos y poder imaginar toda la vida que pasó por un instante ante mis ojos, una vida que deseo ya, que no quiero tener que esperar para tenerla. No sé porqué nos venden la milonga de las chicas de Sexo en NY. ¿Realmente es tan genial, tan glamuroso? ¿Y ser genial y glamuroso... implica ser perfecto? Supongo que depende de la idea que se tenga de perfección.
Puedo ver con extrema nitidez la escena que me dibujó a las tantas de la mañana ante una baraja prestada. La escena de la terraza en el 8º piso, las cenas allí con el aire mediterráneo, la copa de vino, el queso, las risas... Lo vi todo tan claro. Y me pregunto, ¿de verdad hay que esperar para tener todo eso? ¿Hay que esperar a tener 30, 40 años para tenerlo? Definitivamente creo que no. ¡Qué tontería hacerlo!
Estoy muy emparanoiada. Y creo que es por culpa de tantas cosas por lo que no consigo encontrar una solución. Todos los horarios del año que viene, la cantidad de horas que le voy a tener que echar a todo, esta nueva oportunidad que se me ha presentado con el piano, así sin avisar, y que tengo que coger como pueda... Intento encajar como puedo el examen de conducir, que al final he decidido que tengo que sacarlo ya, y miro a ver si podría empezar a estudiar ya asignaturas de tercero. Todo es poco. Y todo es mucho.
Tal vez esta actividad frenética que quiera llevar no se deba exclusivamente a mi deseo de hacer 3º, el proyecto y preparar la prueba en un solo año. Tal vez se deba a que no quiero complicaciones de otros tipos, fundamentalmente del tipo amoroso, y trate con tantas cosas alejar mi cabeza de todo aquello que sea ''inútil'', al menos inútil desde el punto de vista académico. Centrarme únicamente en mi carrera profesional, en las dos, y dejar el resto aparte.
El problema es que si hago eso... ¿qué va a ser de esa vida que quiero? ¿Será posible encontrarla entre todas esas cosas que tengo que hacer? ¿Tal vez sea cuestión de sacrificar un año (otro más) para poder marchar de casa y empezar casi desde cero? ¿Ocupar un año sólo en una cosa para poder tener la oportunidad de emplear los siguientes en lo que quiera?
Dios mío, cómo se puede estar tan rayada. Cómo se pueden dar tantas vueltas a una misma cosa. ¡¡¡¡¡Estoy harta!!!!! Quiero dejar mi cerebro en la mesilla y poder descansar un rato, aunque sean sólo cinco minutos, y dejar de ver en todos los sitios (revistas, televisión, gente que conozco) todo lo perfecto que existe en el mundo y que yo quiero y no me toca. ARG!!!!
En fin, marcharé a la cama porque vuelve a ser tardísimo, y veo que al final mañana no me despierta ni dios para ir a correr (encima yo sola), y que no recojo la puta habitación, ni tiro la ropa, ni... UF!
Como me ha dicho mi tía esta noche: me estás estresando. Así que señores, lo dejo aquí, y si han sido tan valientes, fuertes y amables como para leer hasta aquí creo que se merecen un aplauso xD
Un beso para todos!
.
.
.
.
P.D. No lavaré aún los pantalones ^^ ¬¬
1 comentario
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
« Paranoias burgalesas | Inicio | Miedo »
Vale, no laves los pantalones pero... ¡Enciende el maldito teléfono! xD
A ver si más tarde lo intento y te llamo otra vez...
No temas preciosa. Un beso.